Revista de Cine Versión Original 260. La Educación

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Las relaciones entre el cine y la educación se remontan a los inicios de cinematógrafo. Existe documentación sobre el uso de proyecciones animadas por docentes desde 1898, y ya se consideraba en 1921 un medio potente de enseñanza e instrucción. En España, a partir de 1984, el cine entra oficialmente en el terrero de la enseñanza. En un principio se crearon las clases llamadas “A3”, donde se trabajaba el aprendizaje de las técnicas de base, la historia del cine y el análisis de las películas. A lo largo de los años el programa se ha ido extendiendo de tal manera que el cine, hoy en día, forma parte opcionalmente de la educación de los estudiantes españoles. En la educación infantil (hasta los 11 años), el programa denominado “Escuela y Cine”: los niños, acompañados de sus maestros, ven entre tres y seis películas en una sala de cine con la que existe un convenio que ofrece una tarifa especial para los alumnos. Para la elección de las películas se dispone de un catálogo nacional de 45 títulos elaborado por la Academia de Cine de España. Para poder llevar a buen término la operación, la Filmoteca Española pone a disposición de los cines que participan en el proyecto formativo copias nuevas de las películas, que son revisadas continuamente; por su parte los maestros reciben una formación sobre el uso pedagógico de las obras en el marco de los planes de formación del Ministerio de Educación, que también le facilitan unos “cuadernos de cine” que contienen información sobre elementos de lectura, análisis fílmico, contexto histórico y estético. Por otro lado, los niños reciben un documento ilustrado sobre cada una de las películas que han visto en pantalla grande. El plan se prolonga durante los primeros años de la educación secundaria, denominado “Colegio y Cine”, en el que se propone a los alumnos descubrir obras cinematográficas con proyecciones organizadas especialmente para ellos en salas de cine: todo esto se lleva a cabo con el apoyo pedagógico de los profesores y de los colaboradores culturales procedentes del Ministerio, constituyéndose así las bases de la divulgación de la cultura cinematográfica que establecen un vínculo directo con el cine en las salas. En esta etapa las películas seleccionadas que no se rodaron en castellano son presentadas en versión original con subtítulos, y cada sesión viene acompañada por un dossier para el profesor y una ficha que tiene cumplimentar el alumno. Se completa este plan cultural, en los tres últimos años de educación en los institutos, cuando el alumno puede escoger una opción artística entre siete asignaturas ofertadas (artes aplicadas, artes plásticas, cine y audiovisual, danza, historia de las artes, música y teatro). La enseñanza del cine se realiza a partir de tres contenidos: el componente práctico, el componente cultural y el componente técnico y metodológico. Siendo el componente práctico esencial en la asignatura, tratado siempre de forma colectiva, como un trabajo de equipo. Desde hace muchos años se ha realizado en España un esfuerzo importante para que el cine sea una parte importante de la cultura y la educación, facilitando que el alumnado disfrute del séptimo arte y disponga de medios necesarios para desarrollar su espíritu crítico. Podemos afirmar que la defensa de la cultura cinematográfica en la enseñanza española es uno de los objetivos ineludibles de la educación nacional.

…Este texto previo no debería ser una falsedad copiada del plan de estudios francés…
En España, como en otros muchos países, los estudiantes ven películas en colegios e institutos. En ocasiones estas prácticas son beneficiosas y productivas para los alumnos, como, por ejemplo, ver películas en inglés, o en francés, o portugués, con subtítulos en estos idiomas para mejorar la pronunciación, el vocabulario…; pero, en ocasiones, únicamente sirven para rellenar huecos, ya sea en las horas de tutoría, por ausencia de algún profesor, o en las fechas previas a las vacaciones. Con este tipo de actuación se muestra al cine como un mero entretenimiento, cuando en realidad puede aprenderse mucho de él. Entrar en el mundo del cine abre a las personas un universo apasionante. La mayoría de nuestros alumnos asisten esporádicamente a salas comerciales, a ver la película de actualidad en compañía de su grupo de amistades. En muchos casos, preparados para consumir durante la función un soberano paquete de palomitas de maíz, prevaleciendo el cine americano sobre el español.

Nuestra Fundación, a través del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres, lleva más de una década trabajando con el objetivo de incluir definitivamente el cine en el sistema escolar como herramienta didáctica. Entendemos que los alumnos tienen que conocer la cinematografía de su país, coincidiendo con la sintonía actual de público y las películas españolas, divirtiéndose y en “Pantalla Grande”, al compartir la magia de las imágenes en movimiento con alumnos de distintos centros educativos. Una experiencia única que cada vez está mas consolidada entre los centros de la provincia de Cáceres, donde sus alumnos saben que durante las distintas etapas de su formación académica tienen una cita anual con el séptimo arte. Con esta actividad también pretendemos fomentar el espíritu solidario en los más jóvenes, ya que los tres euros que pagan para asistir a las proyecciones se destina a la ayuda a la infancia. Queremos que los alumnos participen de este valor añadido, y que constituya la pequeña gran aportación de los estudiantes extremeños contra la pobreza infantil en España bajo el programa “ver cine español ayuda”. Que disfruten de la lectura.