Revista de Cine Versión Original 264. Lesbianismo

cubierta264redes

Hace veinte años, Natacha y Alba aún no se habían encontrado en la habitación de un hotel de Roma; ni Adèle se había quedado prendada de una chica con el pelo azul que había visto por la calle.

Hace veinte años, Axun y Maite, dos mujeres que rondan los setenta, no se habían reencontrado en la habitación de un hospital ni se habían dado la oportunidad de recuperar el amor pospuesto. Tampoco se habían encontrado en un supermercado Therese y Carol.

Hace veinte años, Laura Brown, aún no había leído “Mrs. Dalloway” y no había hecho un ejercicio de replanteamiento vital y sentimental de su vida y de sus afectos.

Hace veinte años, Lilly y Felice, o mejor, Aimèe y Jaguar, no se habían escrito apasionadas cartas en el oscuro y terrorífico Berlín de la II Guerra Mundial.

Hace veinte años, Sara no había visto cómo su familia se desmembraba porque su madre se había ido a vivir con otra mujer. Ni Simone había tenido un ardiente romance con su nueva alumna, Annabelle.

Hace veinte años, Salma, Laila y Nur no trataban de jugar sus vidas entre el respeto a la tradición y la modernidad, entre el pasado y el futuro, entre la lucha por sus derechos y la búsqueda de la cotidianeidad.

Hace veinte años… esas mujeres, jóvenes, mayores, de diferentes países, de cuerpos diversos, de heterogéneas historias, de diferentes procedencias no existían en nuestras pantallas. No habían alcanzado hasta nuestras vidas ni hasta nuestro imaginario.

Hace veinte años esas mujeres no habían llegado para que nosotros y nosotras pudiésemos soñar con apasionados romances fugaces de una noche, ni con la dureza de ser mujer lesbiana en Israel ni con el dolor que produce perder tu familia por ser una mujer lesbiana.

Hace veinte años, las películas de temática lésbica no habían conquistado algunos de los galardones cinematográficos de los festivales más importantes del mundo y las historias de mujeres lesbianas apenas llegaban a los circuitos comerciales de cine ni se convertían en cintas reconocidas por crítica y público.

Hace veinte años el director de la primera muestra de cine gay y lésbico de Extremadura, José María Núñez, firmaba el editorial del número de esta revista dedicado a la homosexualidad. Una muestra que comenzaba con el estreno en Extremadura de El celuloide oculto (Rob Epstein, Jeffrey Friedman; 1997). No pudieron arrancar con una mejor declaración de intenciones al elegir una cinta que ponía el foco y sacaba a la luz cómo las grandes producciones de Hollywood habían abordado la homosexualidad y el lesbianismo.

Tal vez veinte años no sean nada según la canción, pero sí son muchos los cambios sociales que se han producido en la conquista de los derechos de las personas LGBT en nuestro contexto. Hasta el año 2005 no se logró alcanzar la aprobación del matrimonio igualitario o tuvimos que esperar a mayo del 2015 para la aprobación de una Ley para la igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales y de políticas públicas contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género en la Comunidad Autónoma de Extremadura.

Seguro que, dentro de veinte años, alguien mencionará en el editorial de esta necesaria revista otros nombres, otras historias. Las de aquellos personajes que en los próximos años nos harán soñar con otras vidas, con otros lugares; nos alentarán a construir otros mundos posibles. Dentro de veinte años, otros y otras seguirán creyendo que el cine es una fantástica herramienta de transformación social.

Pablo A. Cantero Garlito
Director del FanCineGay, Festival de Cine LGBTI de Extremadura