Revista de Cine Versión Original 269. Dictaduras

Las dictaduras son una forma de gobierno en las que el poder se concentra en torno a la figura de un solo individuo -el dictador, no hace falta pensar mucho para recordar a alguno cercano-, generalmente a través de un gobierno que ejerce la violencia sin ningún freno, que se caracteriza por la ausencia de división de poderes, la inexistencia de consentimiento alguno por parte de los gobernados y la imposibilidad de que a través de un procedimiento institucionalizado la oposición llegue al poder. Por supuesto, una de sus herramientas más frecuentes es la censura. Y aunque existe cierta confusión entre la definición de dictadura autoritaria y totalitaria, no están muy lejanos la una de la otra: en ambos apenas se discute la prolongación del régimen.

Pero estas definiciones, clásicas, parecen evidentes a nuestro alrededor: no dudamos de que Corea del Norte o Arabia Saudí o Guinea Ecuatorial sean dictaduras, porque son dictaduras muy fáciles. Igual que tampoco dudamos de que España, junto a los países de la Unión Europea, sea una democracia con todas sus credenciales. Por eso nos inquieta que las otras dictaduras, las que responden a criterios mucho menos clásicos, las dictaduras 2.0, las que como China han descubierto el capitalismo de estado sin democracia, o Venezuela, que nunca ha sido una democracia real, ni antes ni después de Chaves, o aún peor, como Hungría o Polonia, que han entrado en una deriva de votaciones sin democracia, puedan contagiar a nuestro país con prácticas que, a semejanza de todas las dictaduras, modernas o vintage, tratan de justificarse en un paternalista deseo de protección de los ciudadanos que sólo busca oprimirlos. Incluso no nos cuesta imaginar las actitudes y formas de tipos como Trump dentro de ese universo de la falta de libertades, pero sobre todo de la mentira institucionalizada.

A Versión Original, una revista entregada a la cultura, que analiza todos los aspectos de la vida desde la óptica de lo cinematográfico, del arte por excelencia de la contemporaneidad, le inquietan esa tentación de los modos despóticos, y más cuando en el tiempo en que se prepara este número coinciden tres hechos significativos, que reproducimos sin juicios de valor por nuestra parte, apenas crónica de prensa:

La obra “Presos políticos en la España contemporánea”, de Santiago Sierra, serie de 24 retratos pixelados de personajes reconocibles en alguno de sus rasgos borrosos, fue retirada por operarios de Ifema. La obra se pudo ver desde la tarde del martes frente uno de los accesos principales a Arco y varios medios de comunicación informaron sobre su contenido. El revuelo causado, con la feria aún cerrada, provocó, según el relato del director de Arco, Carlos Urroz, la decisión de Clemente González Soler, presidente del Comité Ejecutivo del recinto ferial, de solicitar la retirada de las fotografías a la galerista Helga de Alvear, una de las más poderosas del panorama español. Urroz también confirmó que es la primera vez en las 37 ediciones de la feria en la que se retira una obra de arte expuesta. Un comunicado distribuido a media mañana explicaba los motivos de Ifema: “La polémica que ha provocado en los medios de comunicación la exhibición de estas piezas está perjudicando la visibilidad del conjunto de los contenidos” de Arco y por tanto considera su responsabilidad “como organizadora tratar de alejar de su desarrollo los discursos que desvíen la atención del conjunto de la feria”.

Otra, La Sala segunda del Tribunal Supremo ratificó la condena de tres años y medio de cárcel que la Audiencia Nacional había dictado contra el rapero mallorquín José Miguel Arenas, conocido en el mundo artístico como Valtonyc, por delitos de calumnias e injurias graves a la Corona, enaltecimiento del terrorismo y amenazas por el contenido de una serie de canciones. El rapero compuso las piezas y las publicó posteriormente a internet, donde eran accesibles para todo el mundo de forma gratuita. La sentencia del alto tribunal considera que las canciones incluyen expresiones “en apoyo y alabanza” a las organizaciones terroristas Grapo y ETA (“quiero transmitir a los españoles un mensaje, ETA es una gran nación”) y a algunos de sus miembros, así como frases injuriosas contra el Rey y sus familiares (“hagamos que Urdangarin curre en un Burger King”) y amenazas contra el presidente de la entidad españolista Círculo Balear, Jorge Campos. Los magistrados rechazan los argumentos sostenidos por Valtonyc en su recurso, en el que expuso que actuó amparado por su derecho a la libertad de expresión y a la creación artística y defendió que el rap es un tipo de música con letras “extremas, provocadoras, alegóricas y simbólicas”.

Y por último, una jueza de Collado Villalba acordó el secuestro cautelar -la prohibición de su venta- del libro “Fariña” (Libros del KO, 2015), escrito por el periodista español Nacho Carretero y que versa sobre la historia del narcotráfico gallego. La decisión implica que el libro no puede ser comercializado ni impreso. Fue tomada por la jueza tras estimar la petición hecha por el exalcalde de la localidad de O Grove (Pontevedra) José Alfredo Bea Gondar, quien aparece en dicha publicación relacionado con el narcotráfico y el cartel de Cali. El libro menciona que Bea Gondar fue procesado en 2011 en la Audiencia Nacional por narcotráfico, pero el exregidor denunció al autor y su editorial porque fue absuelto posteriormente por el Tribunal Supremo y ese punto no se menciona en el libro. Bea Gondar denunció a Carretero y la editorial por vulneración del “derecho al honor” y pidió “la prohibición de impresión y comercialización de nuevos ejemplares” hasta que el libro -que lleva ya 9 ediciones- “rectifique el contenido calumnioso”. El denunciante también solicitó que se paralizara la emisión de la serie inspirada en dicha publicación, que ya ha comenzado a emitirse, según puede leerse en el auto de la magistrada. La jueza estimó parcialmente en su auto la solicitud del demandante y acordó el secuestro de dicha publicación, así como la prohibición de impresión y comercialización de nuevos ejemplares.

Estas decisiones institucionales y judiciales han tenido un efecto contrario al esperado: el rapero Valtonyc ha incrementado su notoriedad en el panorama musical español; quedó demostrado el escaso éxito de la aspiración de Ifema de repartir la atención entre las 209 galerías convocadas en la 37ª edición de Arco; y el libro “Fariña” se colocó el primero en la lista de más vendidos de Amazon. Estos hechos y sus consecuencias, tendría que invitarnos a una serena reflexión sobre si en España existe eso que muchos expertos llaman ya fraude constitucional; en todo caso, la estupidez conceptual sí que parece demostrada. Que disfruten de la lectura.