Revista de Cine Versión Original 213. Cine Español 2012

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Desde 2007 la revista de cine Versión Original ha dedicado un monográfico a la producción cinematográfica española, haciéndolo coincidir con las fechas del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres. Esta acertada idea, que debimos afrontar mucho antes, proporciona oportunas noticias a quienes programan las secciones del Festival y ofrece, además, un breve estudio de las obras más representativas de cada año. En este número, dedicado a las producciones de 2012 o estrenadas en la pantalla grande ese año, encontramos películas de bajo presupuesto, de animación, coproducciones, películas para adolescentes, películas con éxito de taquilla y las mejores obras según la crítica y académicos. Son dieciocho títulos que resumen cómo ha sido nuestro cine el pasado año. Después de leer los artículos y recordar las circunstancias de su estreno (crisis económica y subida del IVA) parece evidente que debemos valorarlo positivamente.

Estas son las películas comentadas o recomendadas: Nostalgia de la luz (Por Aarón Rodríguez Serrano), Los niños salvajes (Por Francisco Javier Millán y Raquel Abad Coll), Madrid, 1987 (Por Andrés Zaplana Marín), Luces Rojas (Por Carlos Martín), Grupo 7 (Por Daniel Marín), Blancanieves (Por Joaquín Torán), Ya queda menos para el verano (Por Joaquín Vallet Rodrigo), El cuerpo (Por José Manuel Rodríguez Pizarro), Carmina o revienta (Por José María Santiago), Summertime (Por Laura Maza), [Rec] 3: Génesis (Por Lorenzo Ayuso), Las aventuras de Tadeo Jones (Por María José Agudo), Tengo ganas de ti (Por María Laura Gutiérrez Jiménez), El artista y la modelo (Por María Vaquero Argelés), El mundo es nuestro (Por Miguel Olid), Elefante Blanco (Por Pablo Sánchez Blasco); Katmandú, un espejo en el cielo (Por Pedro García Cueto), Holmes & Watson. Madrid days (Por Pedro Triguero-Lizana).

El Festival Solidario de Cine Español de Cáceres, que también celebra su veinte aniversario, comenzó siendo una humilde y divertida entrega de premios que concedía la revista Versión Original. Estos galardones, los Premios San Pancracios de Cine, han superado en popularidad a la publicación que los creó, y alrededor de ellos se ha consolidado un Festival de reconocido prestigio nacional, que recibió en 2008 uno de los galardones más relevantes del panorama cinematográfico español, otorgado por la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. La Academia hizo pública una nota el 18 de junio de 2008, en la que informaba de la razones del reconocimiento a nuestro festival: “La Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha concedido el Premio González Sinde al Festival Solidario de Cine Español de Cáceres. Con este galardón la Academia reconoce el trabajo que la Fundación ReBross realiza desde hace 15 años, combinando con entusiasmo la promoción del cine español con el apoyo económico a las actividades solidarias de diversas ONG´s en Latinoamérica”.

En estos veinte años de trayectoria del Festival, han sido muchos los profesionales del cine español galardonados con el Premio San Pancracio de Cine. Con mucha modestia nos gustaría recordar los actores y directores que visitaron Cáceres, y regresaron a sus casas con la escultura del santo de la buena suerte envuelto en celuloide: Pilar Bardem, Lucía Bosé, Josele Román, Ana Fernández, Silvia Abascal, Elena Anaya, Neus Asensi, Candela Peña, Marta Etura, Ariadna Gil, Leonor Watling, Maribel Verdú, Rosa María Sardá, Elvira Mínguez, Verónica Sánchez, Clara Lago, Malena Alterio, Carmen Machi, Aura Garrido, Goya Toledo, María León, Aitana Sánchez Gijón, José Sazatornil, Sancho Gracia, Jimmy Roca, Jordi Mollà Alberto San Juan, Alberto Amarilla, Jose Coronado, Fele Martínez, Juan Diego Botto, Eduardo Noriega, Alejo Sauras, Juan Margallo, Luis Tosar, Eduard Fernández, Julián López, Alex Angulo, Daniel Holguín, José Vicente Moirón, Adrián Lastra, Lluis Homar, Gonzalo Suárez, Basilio Martín Patino, Ventura Pons, Mario Camus, Pedro Olea, Fernando Trueba, Agustín Díaz Yanes, Mariano Barroso, Julio Medem, David Trueba, Daniel Calparsoro, Fernando León de Aranoa, Enrique Urbizu, Miguel Albaladejo, Montxo Armendáriz, Víctor García León, José Luis Borau, Ray Loriga, Manuel Gutiérrez Aragón, Jaime de Armiñan, Daniel Monzón, Borja Cobeaga, Manuel Gómez Pereira, Jonás Trueba, Paco Arango y Agustí Villaronga.

Para finalizar, nos gustaría compartir con los lectores y colaboradores de Versión Original el texto que escribió el escritor y realizador David Trueba, con motivo de la celebración de los quince primeros años del Festival. Disfrutad de su lectura.

Tener un San Pancracio o no tener un San Pancracio

“Hay dos leyendas urbanas en torno a las distinciones cinematográficas. Primera, que te es más difícil conseguir un trabajo tras un premio porque todo el mundo piensa que pedirás un sueldo más alto. Segunda, que ningún director es capaz de hacer una buena película después de que alguien le haya dedicado un libro a su obra. No sé si estas casi mitológicas maldiciones son ciertas, pero consuelan a los que no suelen ganar premios ni les dedican libros.
Los premios los suele otorgar gente que se quiere dar importancia. Entonces le conceden un premio a alguien y así consiguen hacerse una foto con ellos. Así por ejemplo el señor Alfred Nobel se relaciona con Faulkner y el Príncipe de Asturias se hace una foto con Woody Allen. Por eso me gustan los premios que no premian a los ganadores. Lo habitual es que la película que gana los Goya reciba todos los premios cinematográficos del año, desde el Ondas hasta el de la Asociación de Amigos del Esputo Verde. Pero el San Pancracio escapa de esas vilezas y de vez en cuando premia a alguien con quien nadie querría hacerse una foto.

La primera vez que me quisieron dar el Premio San Pancracio me negué a venir a Cáceres y se lo dieron a otro. Bien hecho. Era por mi primera película y mi idea del triunfo hablaba inglés o francés. Por mi tercera película, volvieron a contactar conmigo, y esta vez ya con la lección de humildad bien aprendida y porque venía recomendado el galardón por íntimos amigos dije que sí. Cuando me disponía a venir a Cáceres, los integristas islámicos, que siempre se han opuesto a mi carrera, causaron una terrorífica matanza en Madrid y los premios, previstos para ese fin de semana, fueron aplazados.

Un año después me invitaron a entregar un premio. Acepté. Entregar un premio es mucho mejor que recibir un premio. Por ejemplo, para entregar el Oscar a la mejor actriz siempre hay tortas. En cambio para entregar el premio a los mejores efectos de sonido de flatulencias en cortometraje no se exige currículum.

En Cáceres descubrí a los ReBross. Son gente que mira al cine sin los prejuicios habituales, constructiva, capaz, entusiasta y discreta. Que hacen una labor ejemplar para traer el cine a esos sitios de España que viven bajo el apagón. Sí, el apagón del cine más interesante que muchas veces ni siquiera llega a las cada vez más depauperadas carteleras. Son majos los Rebross. Se han hecho amigos de tipos que para aceptar un amigo lo someten antes a un examen durísimo, gente como Antonio Gasset, por ejemplo, del que se rumorea que va tanto a Cáceres porque ha montado un cortijo y se dedica a la cría del cerdo tras su jubilación del Ente RTVE. A mí me llaman todos los años y me prometen que me van a dejar entregar el premio a la mejor actriz. Pero cuando llego siempre me toca dar el galardón a toda una vida o al mejor intérprete del año perteneciente a la raza bovina.

En los corrillos del cine español ya casi todo el mundo sabe que el San Pancracio es el premio más importante del país. La categoría se establece entre tener un San Pancracio o no tener un San Pancracio. Te lo dan cuando nadie te está mirando. No te arruina la carrera y, haciendo honor al santo que lo patrocina, te permite encadenar trabajos sin parar hasta que otros premios con más renombre echan a perder tu prestigio. Gracias Pancracios y apasionados del cine. Aquí un amigo.

David Trueba