Revista de Cine Versión Original 217. Sheriffs

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Es mi intención, en este monográfico dedicado a los “Sheriff en el Cine”, rendir homenaje al admirado José Luis Borau, quien tuvo sus primeros contactos con el séptimo arte a través de la crítica cinematográfica en “El Heraldo de Aragón” (y varias veces pensé en invitarle a escribir en Versión Original; nunca me atreví, ahora me arrepiento) para después trabajar como productor, guionista, director y actor. Escritor también, historiador, investigador, editor, Presidente de la Academia de Cine, Presidente de la SGAE y miembro de la Real Academia Española de la Lengua, entre otros cargos y funciones. En vida -falleció hace unos meses- le dedicamos un homenaje con la publicación del libro “Un extraño entre nosotros. Las aventuras y utopías de José Luis Borau” editado por ReBross. Un estupendo trabajo coordinado por Hilario J. Rodríguez, con textos de Román Gubern, Ángeles González-Sinde, Esteve Riambau, Jaime de Armiñan, Iciar Bollaín, Antonio Castro, Carlos Aguilar, Miguel Marías, José María Latorre, Vicente Molina Foix, Ángel Fernández Santos, Fernando Méndez-Leite, y veinte críticos más. El libro, que incluye un DVD de su primer cortometraje (En el río, 1961), se publicó con motivo del Premio de Honor del XV Festival Solidario de Cine Español de Cáceres que le otorgó la Fundación ReBross en 2008.

He recordado a José Luis Borau porque su primer trabajo como director -ya había rodado tres cortometrajes- tenía a un sheriff de protagonista: Brandy (1964), la adaptación de una novela de José Mallorquí que llevaba por título “El sheriff de Losatumba”. La película, una coproducción hispano italiana, se bautizó en su estreno en España con el apodo del borrachín protagonista, aunque en Italia se estrenó con el título Cavalca e uccidi, reconvertido en sheriff a la fuerza que interpreta Alex Nicol. Su primer largometraje nos presenta un pequeño pueblo de Arizona oprimido bajo la tiranía de un poderoso ganadero que obliga, con la ayuda del juez, el alcalde, el banquero y el dueño del salón, a los comerciantes y rancheros a pagar un impuesto para garantizar su protección. Tras ser asesinado el antiguo sheriff, única figura que intentaba contrarrestar la situación, será elegido como nuevo hombre de orden, con la intención de que se convierta en un títere en manos de los poderosos, el borracho del pueblo apodado “Brandy”; pero éste, inesperadamente, se convertirá en el líder que la población necesitaba para acabar con esta situación enfrentándose a los extorsionadores y acabando con la tiranía.

Podemos decir que el sheriff “Brandy” lo eligió a él, ya que el proyecto fue un encargo; a diferencia de los sheriff seleccionados por nuestros colaboradores que repasamos ahora cronológicamente. Joaquín Vallet Rodrigo recuerda a Gary Cooper en Solo ante el peligro (Fred Zinnemann, 1952); Raquel Abad Coll a Anthony Perkins en Cazador de forajidos (Anthony Mann, 1957); Pedro Triguero-Lizana a Henry Fonda en El hombre de las pistolas de oro (Edward Dmytryk, 1959); Andrés Zaplana Marín al sheriff de Tascosa, Guthrie McCabe, encarnado por James Stewart en Dos cabalgan juntos (John Ford, 1961); Pedro García Cueto a Rock Hudson en El último atardecer (Robert Aldrich, 1961); Daniel Marín al sheriff Garrett (James Coburn) en Patt Garrett y Billy the Kid (Sam Peckinpah; 1973); Marco Antonio Núñez a Kris Kristofferson en La puerta del cielo (Michael Cimino; 1980); Rodrigo Arizaga Iturralde al sheriff del espacio Sean Connery en Atmosfera Cero (Peter Hyams, 1981); Miguel Olid al excelente trabajo interpretativo de Gene Hackman en Sin perdón (Clint Eastwood, 1992); Luis D. Rivero Moreno al sheriff de animación Woody en Toy Story (John Lasseter, 1995); José Manuel Rodríguez Pizarro a la sheriff Frances McDormand en Fargo (Joel Coen y Ethan Coen, 1996); Francisco Mateos Roco a Chris Cooper en Lone Star (John Sayles, 1996); Lorenzo Ayuso a Natasha Henstridge en Fantasmas de Marte (John Carpenter, 2001); Carlos Martín al cómico Simon Pegg en Arma Fatal (Hot Fuzz, 2007) y María Laura Gutiérrez Jiménez no a un sheriff, al cazarrrecompesas Christoph Waltz en Django desencadenado (Quentin Tarantino, 2012).

Me van a permitir finalizar este editorial con la carta que nos envío José Luis Borau después de recibir el homenaje de la Fundación ReBross.
Hasta siempre entrañable peliculero.

Querido Paco:
De vuelta a este Madrid de nuestros pecados, no quiero dejar que pase un solo día más sin agradecer muy sinceramente las atenciones y el afecto con que me habéis tratado en mi breve estancia cacereña, empezando como es natural por haber sido elegido Pancracio Honorífico del Festival Solidario de Cine Español de Cáceres.
Me siento en deuda y os ofrezco cualquier clase de colaboración que podáis necesitar para sacar adelante unas iniciativas tan originales como Versión Original y vuestro Festival de Cine Español.
Con el ruego de que transmitas a todo equipo la felicitación y la gratitud, va también un abrazo fuerte para todos.
José Luis Borau

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