Revista de Cine Versión Original 235. Cine español 2014

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Bien lo sabemos: el Festival Solidario de Cine Español de Cáceres, organizado por la Fundación ReBross, ofrece dentro de sus actividades una iniciativa singular, casi única, una sección dirigida al público infantil y juvenil denominada “Ver cine español ayuda”, una iniciativa que implica a los colegios e institutos en la promoción del Cine Español a partir de su alumnado; desde la educación infantil, pasando por la enseñanza primaria, enseñanza secundaria obligatoria, bachillerato y ciclos formativos. Todos están llamados a conocer, disfrutar y apoyar el cine español.

Esta sección tiene un objetivo claro, más allá de contenplar en pantalla grande las novedades de nuestra cinematografía: se trata de conseguir la presencia definitiva del cine en el sistema escolar como herramienta didáctica. Es obvio que los resultados de esta actividad están vinculados al deseo y convicción de los docentes, ya que son ellos los que tienen que hacer un esfuerzo para coordinar la salida de los alumnos fuera de las instalaciones escolares y acompañarles. Sabemos que hay bastantes profesores, y entre ellos me incluyo, que introducen por pasión el cine en sus clases, y la mayoría considera el cine como un arte y un recurso educativo, imprescindible en la formación cultural y artística de los jóvenes. En Francia, la labor de algunos docentes “pioneros” enamorados del cine consiguió, no siempre con el apoyo de la institución escolar, la militancia del cine en la escuela y esa labor se considera actualmente como la primera fase del proyecto Les arts à l’école (Las artes en la escuela). La base de los “pioneros” se ensanchó y las respectivas enseñanzas militantes empezaron a organizarse en redes donde circulaban informaciones, intercambios de experiencias, encuentros de auto-formación. A lo largo de esta fase, un pensamiento pedagógico diferente empieza a elaborarse y a intercambiarse, rompiendo la soledad (y las siempre posibles desmotivaciones) de las experiencias individuales. Y por fin la institución educativa central (el Ministerio) ha decidido desarrollar una política nacional de educación del cine en la escuela. Es la suerte que ha conocido Francia, que sigue siendo, por desgracia, el único país hasta ahora en haber conocido tal mutación. El simple hecho que un ministro de Educación nacional afirme alto y fuerte su convicción en este terreno da una legitimidad inmediata a los docentes interesados, y ciertos problemas (de acondicionamiento de los horarios, de salidas fuera de las instalaciones escolares, de consideración de estos docentes por parte de sus colegas y directores de centro, etc.), se resuelven rápidamente por si solos. Esta es la política que añoramos los docentes españoles que llevamos años trabajando en una eterna primera fase.

Entendemos también que los alumnos tienen que conocer la cinematografía de su país, coincidiendo con la sintonía actual de público y las películas españolas, divirtiéndose y en pantalla grande, al compartir la magia de las imágenes en movimiento con alumnos de distintos centros educativos. Una experiencia única que cada vez está mas consolidada entre los centros de Cáceres y provincia, donde sus alumnos saben que durante las distintas etapas de su formación académica tienen una cita anual con el séptimo arte.

Pero con esta actividad también pretendemos fomentar el espíritu solidario en los más jóvenes. Queremos que los alumnos participen de este valor añadido, y que constituya la pequeña gran aportación de los estudiantes extremeños contra la pobreza infantil en España. Aportación de compromiso y solidaridad con los niños que no gozan de su misma situación privilegiada. Este año, como siempre, el ingreso íntegro de la taquilla irá destinado a proyectos humanitarios, en concreto a familias extremeñas con necesidades básicas (a través de Cruz Roja Extremadura) y para dotar comedores escolares españoles en barrios marginales (a través de Ayuda en Acción).

La revista de cine Versión Original también trabaja sin descanso por el espacio definitivo del cine en la escuela a través de su presencia en las bibliotecas de los centros educativos de Extremadura; y como cada año, coincidiendo con el Festival, la publicación que se envía a estos centros enfoca la mirada en el cine español. De las ciento nueve producciones cinematográficas españolas estrenadas en 2014, los colaboradores han seleccionado veinte de las más representativas, donde se incluye el drama y la comedia, la ficción y el documental, grandes producciones y películas de bajo presupuesto: una pequeña visión de la creatividad de nuestro cine y las inclemencias de la sociedad. Estas son las películas comentadas o recomendadas: La isla mínima (por Alejandro González Clemente), Torrente 5. Operación Eurovegas (por Carlos Escolano), Magical Girl (por Daniel Marín), Basilio Martín Patino. La décima carta (por David Felipe Arranz), Carmina y amén (por Francisco Mateos Roco), Todos están muertos (por Guillermo Triguero), La vida inesperada (por José María Santiago), Justi&Cía (Lorenzo Ayuso), Hermosa juventud (por Luis D. Rivero), 10.000 km (por María José Agudo), Ocho apellidos vascos (por María Laura Gutiérrez Jiménez), El mal del arriero (por Miguel Manzanera Salavert), Paradiso (por Pablo Sánchez Blasco), Kamikaze (por Pedro García Cueto), [REC]4: Apocalipsis (Pedro Triguero-Lizana), Relatos salvajes (por Francisco Javier  Millán y Raquel Abad Coll), Open Windows (por Rodrigo Arizaga Iturralde), The Extraordinary Tale of the Times Table (por Tomás Loyola Bárberis),  Loreak y Stella Cadente (por José Manuel Rodríguez Pizarro). Que disfruten con la lectura.