Revista de Cine Versión Original 240. Hospitales

cubierta240web

Este número de septiembre de 2015 recomienda películas en las que la presencia de los hospitales ha sido destacada o incluso primordial. Destinados al diagnóstico y tratamiento de enfermos, son lugares que ninguno de nosotros deseamos visitar, ni por problemas de salud propios o de familiares y amigos. Como recuerda María José Agudo en su artículo, la lista de películas sobre la locura y las enfermedades mentales es muy superior a las de cualquier otra afección, y por ello estos edificios de atención sanitaria suelen ser, en el cine, hospitales siquiátricos, incluso centros penitenciarios para criminales perturbados, lugar donde se ubica la fascinante Shutter Island (Martin Scorsese, 2010). Veamos las recomendaciones de este monográfico.

María José Agudo, Inocencia interrumpida (James Mangold, 1999). A Susanna (Winona Ryder), tras diagnosticarle un trastorno de la personalidad, su psiquiatra decide ingresarla en el Hospital Claymoore. Allí, conoce a un grupo de chicas inadaptadas con las que entabla una estrecha amistad. Valeriano Durán Manso, De repente, el último verano (Joseph L. Mankiewicz, 1959). En la Nueva Orleans de 1937 una rica viuda, la señora Venable, ofrece al doctor Cukrowicz los fondos para crear un hospital, a condición de que practique una lobotomía a su sobrina. Francisco Mateos Roco, Anatomía de un hospital (Arthur Hiller, 1971). Herbert Block (George C. Scott), prestigioso director de un importante hospital de Nueva York, tendrá que afrontar el hecho de que en la clínica se estén produciendo extrañas e inexplicables muertes, que han originado manifestaciones de protesta. Jorge Fidalgo, Syndromes and a Century (Apichatpong Weerasethakul, 2006). Inspirada en la historia de amor real de los padres del director, ambos médicos, y los recuerdos del propio director. Pedro Triguero-Lizana, Corredor sin retorno (Samuel Fuller, 1963). El ambicioso periodista Johnny Barrett (Peter Breck) se propone ganar el Premio Pulitzer. Su plan consiste en ingresar en un hospital psiquiátrico, haciéndose pasar por loco, con el fin de investigar un asesinato cometido en el centro. Alejandro González Clemente, La escafandra y la mariposa (Julian Schnabel, 2007). En un hospital de Berk-Sur-Mer (Francia), a un paciente con “síndrome de cautiverio” le enseñan un código que traslada las letras más comunes del alfabeto utilizando el parpadeo de su ojo izquierdo. Daniel Marín, Lilith (Robert Rossen, 1964). Vincent (Warren Beatty), un veterano de guerra, regresa a su ciudad natal, y comienza a trabajar como terapeuta ocupacional en un centro psiquiátrico; allí conoce a Lilith (Jean Seberg), una encantadora joven esquizofrénica, cuya frágil belleza cautiva a todos los que la conocen. Lorenzo Ayuso, Re-Animator (Stuart Gordon, 1985). Herbert West (Jeffrey Combs) estudia en Europa métodos regenerativos junto a un conocido científico, su objetivo es alcanzar la fórmula que permita reanimar los muertos. Guillermo Triguero, Barbarroja (Akira Kurosawa, 1965). El joven doctor Yasuoto regresa a su pueblo después de estudiar en Nagasaki, pero, en cuanto llega, sufre una gran desilusión: en lugar de ser nombrado médico del shogun lo envían a una clínica que cuenta con muy pocos recursos y está dirigida por un médico apodado “Barbarroja”. Carlos Martín, Alguien voló sobre el nido del cuco (Milos Forman, 1975). Randle McMurphy (Jack Nicholson), un hombre condenado por asalto, es recluido en un hospital psiquiátrico. La inflexible disciplina del centro acentúa su contagiosa tendencia al desorden, que acabará desencadenando una guerra entre los pacientes y el personal de la clínica. Marta Alvarado, Hable con ella (Pedro Almodóvar, 2002). Benigno (Javier Cámara), un enfermero, y Marco (Darío Grandinetti), un escritor maduro, entablan amistad en un hospital privado: “El Bosque”. Rodrigo Arizaga, Session 9 (Brad Anderson, 2001). Hace quince años que el Hospital Mental de Danvers (Massachussetts), que se levanta amenazador en medio de un bosque, ha sido cerrado, y los vecinos procuran mantenerse alejados del lugar. Raquel Abad, Nido de víboras (Anatole Litvak, 1948). Un sentimiento de culpa con raíces muy profundas hace enloquecer hasta tal punto a una escritora recién casada, que tiene que ser internada en un centro psiquiátrico. José Manuel Rodríguez, Planta 4ª (Antonio Mercero, 2003). Un grupo de adolescentes logran con su alegría desafiar el desprecio del destino y hacer soportable su convalecencia en la planta de traumatología de un hospital. Juan Gorostidi, 7 Mujeres (John Ford, 1966). En el verano de 1935, en la frontera entre China y Mongolia, los miembros de una aislada “Misión” americana se encuentran desamparados. En respuesta a la urgente petición de un médico, es enviada la doctora Cartwright (Anne Bancroft), una persona de ideas modernas. Luis Sáez Jiménez, Un día en las carreras (Sam Wood, 1937). La propietaria de un hospital (Maureen O’Sullivan), que se encuentra en una delicada situación financiera, intenta mantener el hospital con la inestimable ayuda de los hermanos Marx. Pedro García Cueto, Despertares (Penny Marshall, 1990). A finales de los años sesenta, el doctor Malcolm Sayer (Robin Williams), un neurólogo neoyorquino, decide utilizar un medicamento nuevo para tratar a sus pacientes de encefalitis letárgica, enfermedad que priva de las facultades motoras a las personas que la padecen hasta reducirlas a un estado vegetativo. Que disfruten con la lectura.