Revista de Cine Versión Original 245. La Bondad

cubierta245

El propósito de este monográfico es rescatar a un puñado de personajes cinematográficos llenos de bondad a través de algunas películas, importantes o no, pero siempre sublimes. Personajes generosos, que consideran esencial impedir el sufrimiento de una persona o una comunidad, disfrutando de la vida sin olvidar las dificultades del prójimo, como ocurre con las acciones humanitarias que tienen como finalidad aliviar el dolor y atender a las necesidades básicas de cualquier población. Las personas que rememoran a estos personajes también son bondadosas, generosas, por transmitir sus conocimientos de forma desinteresada, con el loable propósito de compartir las más gratas sensaciones vividas: se trata de los colaboradores de esta comprometida publicación.

Pedro Triguero-Lizana, recuerda al padre Nazario (Paco Rabal), un cura cuya bondad, caridad, misericordia y empatía hacia los demás se muestra en Nazarín (Luis Buñuel, 1959); Jorge Fidalgo Peralta presenta a la madre de la familia O´Brien (Jessica Chastain), una criatura benevolente y cariñosa, un auténtico dechado de virtudes que logró entender que sólo se puede ser realmente feliz si se actúa con bondad en El árbol de la vida (Terrence Malick, 2011); Francisco Mateos Roco rescata a Matsugoro, un rikisha muy popular entre sus paisanos de Kokura, que consagrará altruistamente el resto de su existencia al cuidado de un chiquillo después de la muerte de su padre en El hombre del carrito (Horoshi Inagaki, 1958); María José Chinchilla escribe sobre la bella Antonietta (Sophia Loren), un ama de casa extenuada por la crianza de seis hijos y sometida a su marido en Una jornada particular (Ettore Scola, 1977); Rodrigo Arizaga Iturralde fija su atención en la camarera de un café parisino (Audrey Tatou) que decide cambiar a mejor las vidas de aquellos que la rodean de forma anónima en Amélie (Jean-Pierre Jeunet, 2001); Guillermo Triguero homenajea a Manuel, un marinero portugués que tiene una actitud bondadosa hacia los demás y disfruta de su sencillo modo de vida en Capitanes intrépidos (Victor Fleming, 1937); Alejandro González Clemente ilumina a Ivo, un hombre de origen estonio, que un día decide acoger a dos guerrilleros, uno georgiano y otro checheno, para ayudarles a recuperarse de sus heridas en Mandarinas (Zaza Urushadze, 2013); Blanca García Jiménez dedica su texto a Betty (Naomi Watts), una joven provinciana, inocente, dulce y llena de ilusión, que cuando tiene una oportunidad de hacer el bien no duda en hacerlo en Mullholland Drive (David Lynch, 2001); Daniel Marín se mide con Ivan Locke, un hombre que emprenderá una ronda nocturna determinado a llevar a cabo una buena acción mientras el mundo que ha construido se derrumba en Locke (Steven Knight, 2013); José Antonio García Sagardoy se apiada de Grace (Nicole Kidman), una buena mujer que acaba dejándose llevar por su lado más oscuro en Dogville (Lars von Trier, 2003); José Manuel Rodríguez Pizarro elige a Odette Toulemonde (Catherine Frot), una dependienta de la sección de cosméticos de unos grandes almacenes, viuda y con dos hijos, que sobrevive entregándose a la lectura de las novelas de Balthazar Balsan (Albert Dupontel), su escritor favorito, a quien cree que le debe su forma de ver el mundo, su bondad y, en suma, su felicidad en Odette, una comedia sobre la felicidad (Eric-Emmanuel Schmitt, 2007); Juan Goristidi nos sorprende con Billy Budd (Terence Stamp), un joven extremadamente ingenuo y bondadoso que se hará querer por la tripulación del Avenger en La fragata infernal (Peter Ustinov, 1962); Lorenzo Ayuso atiende a Wong Fei-hung, un ídolo y héroe popular chino cuyas virtudes se reivindicaron a través de un centenar de producciones en torno a su figura como El mono de hierro (Yuen Woo-ping, 1993); Luis Alberto Jiménez Acevedo acompaña a Bárbara (Nina Hoss), una doctora que presta las mejores atenciones a sus diferentes pacientes en Bárbara (Christian Petzold, 2012); Carlos Martín se deja seducir por la creación amable y bondadosa de un imaginativo científico encarnado por Vincent Price en Eduardo Manostijeras (Tim Burton, 1990); Pedro Jiménez reivindica a Modesto (Antonio Resines), una persona que no ha hecho mal a nadie y que le ha tocado vivir y cargar con la muerte de una hija en La caja 507 (Enrique Urbizu, 2002); Francisco Javier Millán relee la vida Celie (Whoopi Goldberg), una adolescente negra de catorce años que sufrirá una existencia llena de dolor y humillaciones en El color púrpura (Steven Spielberg, 1985); y  Pedro García Cueto retorna a la visión irónica de Nestor Patou (Jack Lemmom), un gendarme honrado al que se le asigna un distrito de París donde viven las prostitutas en Irma la dulce (Billy Wilder, 1963). Personas y personajes bondadosos que generan admiración y un recuerdo fílmico imborrable. Que disfruten con la lectura.