La Junta Direc<p>Mario Camus, Goya de Honor 2011</p>tiva de la Academia decidió el 10 de noviembre conceder el Goya de Honor de 2011 a Mario Camus, uno de los grandes de nuestra cinematografía y un maestro en la adaptación de obras literarias. El director de La colmena y Los santos inocentes recibirá el galardón el próximo 13 de febrero en el transcurso de la ceremonia de entrega de los XXV Premios Goya. “Tengo una familia cinematográfica muy fiel y sé que a ellos les agradará este galardón”, ha manifestado el veterano cineasta nada más conocer la noticia. El prado de las estrellas es la última película de este creador que tiene una nueva en el cajón, Historias de la bahía.

Mario Camus y el director de fotografía Hans Burmann durante el rodaje de El prado de las estrellas. Foto: Matías Nieto

A Mario Camus le cuesta mucho recibir premios “porque soy muy tímido, es una enfermedad. No me divierten nada estas cosas”. Por eso, el presidente de la Academia de Cine, Álex de la Iglesia, contó con la ayuda de Reyes Abades, miembro de la junta directiva en la categoría de efectos especiales, a la hora de comunicar al director y guionista cántabro que le habían concedido el Goya de Honor de 2011.

“Reyes Abades es como mi hijo. domain lookup owner Me he alegrado del premio, me vendrá bien. Como me lo entregarán en febrero, tengo tiempo para preparar un discurso sobre el cine español y las amenazas que tenemos. Yo soy de hablar en comités pequeños, pero lo de subir a un escenario…”

La  Junta Directiva de la Academia decidió este miércoles conceder el Goya de Honor de 2011 a este grande de nuestra cinematografía, maestro en la adaptación de obras literarias.

Reconocer la labor de toda una vida en el mundo cinematográfico es el propósito del premio homenaje, que en su inminente edición ha recaído en este “superviviente” que lleva “sin mirar a la cámara” tres años, cuando filmó El prado de las estrellas. “Mientras el cuerpo aguante, seguiré trabajando”, asegura el autor de la versión cinematográfica de una de las novelas más emblemáticas de Camilo José Cela, La colmena.

“Estoy lleno del reconocimiento de los que trabajan conmigo. Me siento muy querido y noto que me echan de menos cuando no trabajo, pero lo de las multitudes me espanta porque lo que más me gusta es pasar desapercibido. Tengo una familia cinematográfica muy fiel y sé que a ellos les alegrará el galardón”.

Contador de historias

Miembro de una generación en la que figuran Carlos Saura, Basilio Martín Patino, Miguel Picazo, Francisco Regueiro y José Luis Borau, este cántabro de 75 años lleva cinco décadas contando historias. “Puedo caminar, hablar reír y hacer una película si me lo proponen. A los de nuestra edad no nos proponen películas, somos nosotros los que  tenemos que presentarlas en nuestra Comunidad Autónoma o a las televisiones. Los jóvenes quieren ver películas de los jóvenes; nosotros tuvimos nuestro público, que nos sigue, pero ahora desde la butaca de su casa viendo un DVD”.

El realizador de Los santos inocentes, La ciudad de los prodigios y El color de las nubes; coguionista de Roma y autor del libreto de Los golfos, tampoco tiene propuestas para escribir guiones. “Pero no me quejo. No estoy en el mercado, estoy un poco fuera del circuito porque no vivo ni en Madrid ni en Barcelona”. Camus  tiene en el cajón Historias de la bahía.
Sin elegir una película, un guión o un relato de televisión, medio para el que ha firmado La vuelta de El Coyote, La forja de un rebelde, Curro Jiménez y Fortunata y Jacinta, “porque cada obra tiene su propia vida durante el rodaje”, Camus conoce bien el oficio. “Lo que más me molesta es cuando has fallado. Yo estoy contento con lo que he hecho, unas películas me han salido bien y otras menos. Mi intención siempre ha sido trabajar bien”.

Bio-filmografía de Mario Camus